sábado, 26 de noviembre de 2011

Ella era bella, fragil como una rosa. El era una bestia, esclavo de su impulsos, unico el dia que les
 ataron  esposas, ya no eran niños, crecieron, se hicieron adultos juntos.
Todo marchaba bien, eso parecia: en su primera luna de miel juro serle de por vida fiel. Y ella a el, una historia como otra cualquiera, quien les ve y quien les viera.
Pero el tiempo pasa y las relaciones se agotan, se cansan, ella ni lo nota porque esta ciega.. ciega de amor pero no aguanta la monotonia. Ya no queria ser dueño de una sola chica, o eso le decia a sus
colegas de copas: "Yo salgo con otras, pero ella ni lo nota".
Bella estaba ciega pero no era tonta, ya dudaba tantas noches sola cuantas horas de la madrugada.
La primera vez fue la mas dolorosa, le regalo una infidelidad por cada rosa, y es que el perdon sera tu debilidad, pero lo que paso una vez siempre sucede una vez mas.
Empiezan las discuciones, parece que a el no le gustan, se vuelve insensible y agresivo, y a bella le asusta. Lagrimas caian tras un empujon, y el primer puñetazo te conformas con un perdon y un
simple abrazo. No quieres darle importancia porque no quieres perderlo, pero sientes impotencia y a la vez panico y miedo.
El silencio no te ayuda, se que no sabes que hacer, sabes que fue la primera y no sera la ultima vez, creeme, se que no quieres mas problemas.






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